Hoy es el “Día Mundial de la Diabetes”, y con motivo de ello queríamos dedicar un post a la “Diabetes Gestacional” que tanto preocupa a las mamis que la padecen.
Nuestro bebé necesita glucosa de forma continuada, pero la mamá sólo la precisa de manera discontinua. Las hormonas propias del embarazo (progesterona y estrógenos) trabajan, entre otras cosas, para que al bebé no le falte su glucosa, y lo hacen dificultando su metabolización inhibiendo la acción de la insulina.
Lo más frecuente es que el páncreas materno sea capaz de crear la insulina necesaria para compensar el exceso de azúcares. Pero si no puede lograrlo, se disparan los niveles de glucosa en sangre y aparece la diabetes gestacional. A ello contribuye el hecho de que las embarazadas suelen tener más apetito del habitual y, al comer más, aumentan sus niveles de glucosa.
Por lo general la diabetes gestacional no suele provocar ningún síntoma durante el embarazo, o los síntomas son muy leves, por lo que la mami prácticamente no nota que puede padecer diabetes. Entre los síntomas leves, cabe destacar: aumento de la sed, náuseas y vómitos, fatiga, etc.
Como veis estos síntomas se pueden confundir con los síntomas propios del inicio del embarazo.
Las mamis que padecen diabetes gestacional tienen mayor riesgo de sufrir hipertensión arterial durante el embarazo, y tienden a tener bebés más grandes, lo que puede repercutir en el día del parto, pues un bebé de mayor tamaño necesita de un mayor esfuerzo y adaptación del cuerpo de la mamá para nacer.
¿Por qué los bebés de las mamás con diabetes son más grandes?
Para evitar esto, es pues, muy importante controlar el nivel de azúcar en sangre durante el embarazo, y que de este modo no haya repercusión ni en la salud de la mamá ni en la salud del bebé.
Existen una serie de factores que hacen que la mamá sea más propensa a padecer diabetes gestacional:
- Mujeres mayores de 30 años
- Antecedentes familiares de diabetes
- Parto anterior de un bebé de más de 4 kg de peso
- Obesidad materna (es el factor de riesgo más frecuente)
- Hipertensión arterial
- Exceso de líquido amniótico
- Abortos anteriores
¿Cómo se detecta la diabetes durante el embarazo?
La diabetes gestacional suele aparecer en mitad del embarazo, por lo que en torno a la semana 24-28 se hace la prueba oral de tolerancia a la glucosa, que sirve para saber cómo descompone la glucosa el cuerpo de la embarazada. Para la realización de la prueba primero toman una muestra de sangre a la mamá, luego se le da un líquido con glucosa, para ingerir, y se toman muestras de sangre a los 30 y 60 minutos después de beberlo.
Para hacer esta prueba es necesario ir en ayunas de 8-14 horas, por eso se suelen realizar por la mañana.
Si los resultados indican niveles de azúcar en sangre menores de 140 mg/dl, la mamá no presenta ningún signo que indique que puede padecer diabetes gestacional.
Si los valores de azúcar en sangre se encuentran entre 140 y 200 mg/dl hay una alteración de la tolerancia a la glucosa, es lo que los médicos denominan “prediabetes”, y significa que la mamá tiene mayor riesgo de padecer diabetes.
Un nivel de glucosa de 200 mg/dl o superior es un signo claro de diabetes gestacional.
Por lo general, es difícil determinar si la embarazada tiene diabetes con la primera prueba de tolerancia a la glucosa. Por lo que en caso de que los valores sean superiores a 140 mg/dl se realiza una segunda prueba llamada “curva de la glucosa” que es más larga y es la que realmente determina si la mamá padece diabetes gestacional. Esta prueba dura tres horas e igualmente en ella te hacen beber un líquido con glucosa.
Afortunadamente, la mayoría de las mujeres que tienen resultado mayor de 140 mg/dl en la primera prueba, no dan positivo en la segunda prueba.
Este líquido que dan para ingerir al realizar la prueba de la glucosa es muy dulce, tanto, que a algunas mamás les provoca náuseas e incluso vómitos.
Lo más recomendable es que os llevéis algún libro o revista para distraeros, sobre todo para la prueba de la curva larga, yo me llevé mi portátil y estuve trabajando toda la mañana, la verdad es que me cundió y el malestar y el tiempo de espera se me hizo más llevadero.
Mª Concepción Ligero Sánchez.- Fisioterapeuta especializada en Uroginecología Obstetricia y disfunciones del Suelo Pélvico
La experiencia de la mamá de BabyBe
Y ahora os voy a contar cómo fue mi experiencia… Si! yo tuve diabetes gestacional! y sólo deciros que aunque es un poco rollo… tampoco es nada del otro mundo cuando te haces a ello!!
Y ¿Por qué a mi?!!! La verdad es que fue lo primero que pensé al salir de la consulta.¿¿Por qué tenía ésto? Se supone que éste tipo de diabetes lo producen las hormonas del embarazo, pero por qué siendo los factores de riesgo, el embarazo después de los 30 años, el sobrepeso, el fumar, familiares con diabetes, embarazo previo de un niño de más de 4 kilos…. la tenía SI NO CUMPLÍA NI UNO!!! Y lo más gracioso es que de un tiempo a esta parte las 4 amigas de mi entorno mas cercano que han tenido diabetes en sus embarazos salvo una ninguna cumplía tampoco ninguno de ellos!!!
Pero bueno… Tocaba asumirlo y lidiar con ello de la mejor manera posible.
Los primeros días con la DIETA FUERON UN HORROR! No solo por el hecho de no poder comer casi nada, ni si quiera mi adorado pan del que soy adicta!!… sino por el hecho de tener que pesar todo y llevar la comida al gramo!! Aún así yo veía que aquello no se acababa de controlar del todo. Por las mañanas desayunaba lo que me ponían en la dieta y siempre me pegaba un subidon tremendo cuando me pinchaba!no lo entendía!, pero claro luego ya vas aprendiendo…
Poco a poco vas controlando la situación, como me decía mi gine y al final te vas acostumbrando, aprendes truquillos y te haces a ello, sobre todo porque sabes que de tu cuidado depende no sólo tu salud sino también la de tu bebé.
Lo cierto es que si bien se produce una angustia inicial cuando te diagnostican la diabetes gestacional, porque obviamente a todas nos gustaría que nuestro embarazo fuera perfecto sin ningún obstáculo en el camino, una vez tomadas las medidas, llega la calma y se sigue adelante sin inconvenientes.
Por suerte mi embarazo, a escepción de un sustillo por el riñon de mi Gonzalete, se desarrolló sin problemas, engordé solo 4 kilos (¡¡normal con esa dietaaa!! ¡¡1200 cal!!), mi bebé no fue grande pesó 2,8kg y tuve un parto vaginal que de hecho fue estupendo, solo 4 horitas y 5 minutos de expulsivo (y eso que la consecuencia más común de la diabetes gestacional es que los bebés son muy grandes y se debe efectuar una cesárea).
Por eso a todas las que estéis pasando por esto, os animo a que seais responsables con el tratamiento, que seáis fuertes y os lo toméis con filosofía! pero que tampoco os agobieis ni os angustieis, que no es tan complicado como parece!! Y que no estáis enfermas ni tenéis un embarazo de riesgo como se suele decir. Estáis controladas por vuetro gine y TODO VA A SALIR BIEN!!!
Y por último unos TRUQUILLOS O MINICONEJOS PARA MANTENER LA DIABETES GESTACIONAL A RAYA!!!
1- No te estreses. ¿Sabías que tu estado anímico influye en tus niveles de glucosa? ¿Sabías que el hecho de estar acatarrada, o tener unas décimas, puede hacer que se disparen? El mejor consejo es tomárselo con calma y ser consciente de cómo te afecta.
2- Hacer la dieta a rajatabla desde el primer día. Especialmente importante durante las primeras semanas. Y cuando digo a rajatabla, digo a rajatabla. El motivo es que en cada comida introducen distintos tipos de alimentos de los que se absorben los hidratros de carbono a distinto ritmo. Es como un puzzle en el que cada pieza es importante, y si no lo hacemos correctamente el equilibrio se rompe.
3- Distribuir las 5 comidas adecuadamente a lo largo del día. Es importante que NO dejes pasar más de 4 horas sin comer, es demasiado tiempo. Y nunca te saltes ninguna de las comidas.
4- Levantarte de la mesa tan pronto termines de comer y moverte. Y con esto me refiero a que en cuanto apoyes el cubierto en el plato te levantes y te pongas a hacer algo. Ni un minuto después. Ese algo puede ser fregar los cacharros, limpiar los azulejos de la cocina, recojer la habitación del peque… lo que prefieras. 15 minutos son suficientes, y te aseguro que los efectos serán increíbles. Y es tan bueno que después de mis 15 minutos me puedo echar una siesta jeje!
5- Dar pequeños paseos todos los días. Ojo, éste truco no vale para sustituir el anterior. NADA es tan efectivo como el anterior. Es complementario. Para que nuestro cuerpo se espabile y haga su trabajo con su propia insulina necesita que seamos activas, así que un paseíto de media hora hará maravillas para que se anime a trabajar un poco más.
MUCHO ÁNIMO Y MUCHA SUERTE A TODAS!!!